Me tapo la cara

Me tapo la cara cuando me emociono, cuando me sorprendo, especialmente cuando me pongo rojo por algo, me tapo la cara porque quizas no quiero que me vean, o porque hay cosas más importante que resaltar que mi cara. :)

Ayer fue uno de esos días en los que debí haberme tapado la cara todo el día, fue mi cumpleaños y me regalaron amor de sobra, mi familia, mis amigos y la gente que menos lo esperaba, pero nadie puede vivir con la cara tapada para siempre. Sin embargo, me di cuenta que soy un favorecido y si debiera encontrar al culpable de mi felicidad culparía a Dios sin durar. Él es quien me ha permitido tener todo lo que tengo y me ha dado felicidad. Hoy podría caer en el mismo discurso de siempre y decir que no merezco nada de eso, que soy un malo y muchas veces desagradecido e infiel, y si bien todo eso es cierto, estaría destapándome la cara y enfocándome en mi mismo otra vez, lo que creo que no debe ser.

Me doy cuenta que al final del día lo más importante no es como soy, ni los errores que cometí, me doy cuenta que muy probablemente Dios tiene otra forma de mirar, que ni se acerca a la mía en lo más mínimo. Mientras nosotros miramos las incapacidades, las fallas y lo mal que hacemos las cosas, mientras vemos lo difícil y complicado que se tornan las circunstancias, Dios se empeña en seguir a nuestro lado, hace todo lo posible y provoca una lluvia de detalles que hablan y otras veces gritan diciéndonos “YO ESTOY CONTIGO Y NO TE HE DEJADO” …y al final del día eso es lo que más importa.

Un año más que me tapo la cara!

Fix You, Coldplay: El soundtrack del día.