Creo estar escuchando tu respuesta… ¿Sabes?
No es así, sabemos que recién ahí comienza el desafío, que ahora más que nunca habrá que estar pendientes del nuevo ser, cuidarlo, cubrir todas sus necesidades (físicas, emocionales, espirituales), amarlo, ayudarle a crecer en Dios, sabemos también de antemano que nos costará noches de sueño, desvelos, alguna lágrima y también nos dará mucha alegría y satisfacción con el tiempo verlos crecer y transformarse en personas llenas de Dios con sueños y metas propias y a su vez transformándose en “confiable” para Dios, trasladando todo lo que ha recibido.
Es también así, cuando un alma se entrega a Cristo comienza un camino para el cual necesita tu ayuda, tu cuidado, tu consejo, tu oración, tu ejemplo en la vida de fe.
”…ellos la enmaderaron, y levantaron sus puertas, con sus cerraduras y sus cerrojos” Nehemías3:3.
Toma ejemplo de Jesús y comienza a orar para que Dios ponga en ti este corazón, que es su corazón, y también te revele quienes llevarán este ministerio de consolidación adelante en tu iglesia, forma tu equipo de “confiables”.
Consolidación es el corazón de esta visión, pues si tu ganas y no consolidas, perderás esas almas, y en consecuencia ¿a quien podrás discipular?, y aún más, ¿a quien podrás enviar? Entonces también por consiguiente la visión no puede correr, se estanca y no sólo pierdes el fruto que Dios te ha confiado, horas de oración, visitación, sino que entras en un estado de frustración y Satanás comienza a poner argumentos en tu mente: “esto de la visión no es para aqui, sirve en otro país”, “no da resultado”, etc…
Persevera, toca el corazón de Dios, ama lo que Dios ama, sus criaturas. Recuerda: “La gente que más crece, es la gente que aprende a amar las almas. Y el amor se mide por el cuidado y la dedicación que tú tienes con ellos”. (Pra. Claudia Fajardo)
Crea conciencia en tus líderes de la importancia de la consolidación, instrúyelos, ama a los perdidos y enséñales a cuidar a las personas de acuerdo al valor dado por Dios, enséñales a formar verdaderos discípulos y no simples convencidos. Y te aseguro que te sorprenderás, persevera. Hay una fórmula que nunca falla: AMOR + PERSEVERANCIA= CONSOLIDACION
Perseverar, significa persistir, seguir, continuar, perdurar, “no desistir”, etc… Sigue adelante, paga el precio, sabiendo que vencerás (porque tu corazón estará alineado con el corazón de Dios), y ayudarás a vencer a muchos
“¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?” 1ª. Juan 5:5.
¡Que muchos puedan creer en Jesús como el Hijo de Dios por tu actitud! ¡Ama lo que Dios ama y vence! Vence el conformismo, la mediocridad, la pereza y toca el corazón de Dios. Que este tiempo hermoso que Dios nos esta trayendo, la consolidación sea para ti una forma de vivir, un estilo de vida, que el Señor trabaje en nuestros corazones y nos ayude para que este año podamos ser de su entera confianza y “ninguno se pierda”.
Acuérdate: “La gente que aprende a amar lo que Dios ama, es gente que crece porque es confiable para Dios, y Dios le da más”. (Pra. Claudia Fajardo)
Dios te bendiga.


Líder Equipo de Consolidación – Red de Jóvenes Generación Profética – I.L.A.D. Osorno ®
