Me tapo la cara

Me tapo la cara cuando me emociono, cuando me sorprendo, especialmente cuando me pongo rojo por algo, me tapo la cara porque quizas no quiero que me vean, o porque hay cosas más importante que resaltar que mi cara. :)

Ayer fue uno de esos días en los que debí haberme tapado la cara todo el día, fue mi cumpleaños y me regalaron amor de sobra, mi familia, mis amigos y la gente que menos lo esperaba, pero nadie puede vivir con la cara tapada para siempre. Sin embargo, me di cuenta que soy un favorecido y si debiera encontrar al culpable de mi felicidad culparía a Dios sin durar. Él es quien me ha permitido tener todo lo que tengo y me ha dado felicidad. Hoy podría caer en el mismo discurso de siempre y decir que no merezco nada de eso, que soy un malo y muchas veces desagradecido e infiel, y si bien todo eso es cierto, estaría destapándome la cara y enfocándome en mi mismo otra vez, lo que creo que no debe ser.

Me doy cuenta que al final del día lo más importante no es como soy, ni los errores que cometí, me doy cuenta que muy probablemente Dios tiene otra forma de mirar, que ni se acerca a la mía en lo más mínimo. Mientras nosotros miramos las incapacidades, las fallas y lo mal que hacemos las cosas, mientras vemos lo difícil y complicado que se tornan las circunstancias, Dios se empeña en seguir a nuestro lado, hace todo lo posible y provoca una lluvia de detalles que hablan y otras veces gritan diciéndonos “YO ESTOY CONTIGO Y NO TE HE DEJADO” …y al final del día eso es lo que más importa.

Un año más que me tapo la cara!

Fix You, Coldplay: El soundtrack del día.

Quiero ser una generación diferente

Creo que todos pasamos por momentos en los que sentimos que todo es una rutina sin ningún sentido en la vida. Levantarse, ir a la universidad, hablar con gente cosas superficiales, escuchar, ir a uno y a otro lado, volver por la noche y pensar que tu dia no tuvo nada de especial… Y creo que vivir de esa forma no tiene ningún sentido. Es simplemente existir y acumular experiencias.

Pero que diferente es cuando te levantas y puedes ver que el día tiene un propósito, que no solamente existes, sino que hay algo para hacer que realmente tiene importancia y que marcará tu futuro, quizás puede sonar exagerado, pero estoy convencido de que así deberían ser cada uno de nuestros días, deberíamos aprender a vivir y no solo a existir.

Miro alrededor y puedo ver tantas personas que no le encuentran sentido a lo que hacen, que viven envueltos en una rutina y terminan haciendo cosas que nunca quisieron hacer, con familias infelices y vidas aburridas. O mucho peor, con un verdadero desastre en sus vidas. Me miro a mi mismo y veo las veces en las que también me he sentido de esa forma, he tenido momentos en los que veo mi vida y en realidad no puedo ver ninguna vida mas que un tremendo desastre al que ni se como llegué.

Pero viéndolo mas detalladamente me doy cuenta que para tener un desastre de vida también hay que hacer ciertas cosas bien puntuales. En primer lugar, para sentirte todo un fracasado tienes que dejar de lado tus sueños, esto incluye las metas que te llevan a ellos; también es necesario conformarse con la rutina diaria, la gente coformista siempre resulta teniendo lo que le alcanzó y nunca ve más allá de sus propios ojos. Además para sentir que tu vida es un fracaso es necesario quedarse pegado en el pasado, esto es muy importante, porque definitivamente alguien que vive con la mirada puesta en el día de ayer, en lo que un día tuvo y en lo lindo que fueron esos días, nunca podrá enfocarse realmente en nada para su presente y su futuro. Pero lo más importante es no creer en nada, esto es clave, porque el que no cree, no alcanza nada, no sueña, se conforma, se deja estar y finalmente verá que toda su vida es un total desastre y una rutina sin sentido.

 

Es tan fácil darse cuenta de todo esto, pero es muy difícil comenzar a realizar cambios en la vida, esto último siempre requerirá de esfuerzo y de perseverancia, pero además de eso, requerirá de un sueño que seguir, algo en lo que creer. Y yo personalmente he experimentado que no se puede creer en cualquier cosa, es necesario creer en alguien que sea admirable, que tenga un propósito para tu vida, que le de vida a tu día a día, que te levante de tus caídas y que más que mirar tus errores y limitaciones vea algo grande de ti, alguien que vea tu futuro, alguien que crea en ti y que además de todo esto te ame. Hasta ahora todo eso y más lo he encontrado en Dios, no en ese de las imágenes, no en el de que tanto habla la gente, no a ese que culpan por todo, lo encontré en una relación personal con Dios, un padre, un amigo, alguien que es real, y que es mucho más que una teoría.

Así que para que ser un fracasado con una vida desastrosa, cuando puedo tener una vida de verdad. Definitivamente la decisión que tuve que tomar no fue difícil, pero sí me costó trabajo y me seguirá costando. Pero he decidido, a pesar de los límites que pueda ver, a pesar de las dificultades, creer y ser una generación diferente. No vivir en la rutina, ni seguir los pasos para ser un fracasado.

Finalmente marcar la diferencia es una decisión personal que tu y yo debemos tomar. O somos como esa gran masa humana que por seguir los pasos para ser un desastre, terminó odiando su propia vida; o somos aquellos que si bien les costó, decidieron ser distintos al resto, se atrevieron a creer, se esforzaron cada día por el sueño que les fue entregado y en definitiva marcaron una generación distinta.

Yo ya lo tengo claro ¿Y tú?

De regreso!

 

Es bueno estar de vuelta luego de más de dos meses. Un tiempo de descanso, de pensar y darme cuenta de muchas cosas. Y se siente bien poder volver a pararse con sueños nuevos, con otras metas y expectativas. Se sentía bastante raro y frío haber perdido la capacidad de asombrarse, no sentir nada de nada, pero aquí estamos otra vez. Irse no siempre hace mal, hay veces en que es necesario.

Comienza marzo, las clases, y mil cosas más y hoy me sorprende tener ganas de hacer cada una de estas cosas; se que será un año de mucho aprendizaje, como los anteriores, y me reconforta tener la convicción de que no estoy solo, de que más son los que están conmigo que los que están en mi contra. Así que prepárate 2011, porque tomaré todo lo que venga a mi mano. Ahora lo puedo hacer, porque aprendí como no cansarme.. simplemente no usaré de mis fuerzas limitadas. Ahora me esforzaré pero para usar las fuerzas del que nunca se desanima, del que jamás deja de soñar, del que lo vuelve a intentar una y otra vez, y siempre cree que se puede… Obviamente me refiero a Dios, porque se que de su lado no hay nada imposible! :)

Nos leemos!

Las Heridas

Todos, nos hemos hecho heridas, al caernos o golpearnos con algo, o tener un accidente, o de muchas formas más. Recuerdo que cuando tenía como seis años al querer cruzar una calle me atropello una bicicleta (no puede atropellarte una bicicleta jajaja), no fue un gran y espectacular accidente, pero me herí la cara, me tuvieron que llevar al hospital para limpiarme las heridas, hacerme curaciones y cubrirlas para que no se infecten. Luego de unas semanas haciendo todo lo que me dijeron comenzaron a cicatrizar y finalmente desapareció toda cicatriz por completo, ya que no fueron heridas profundas, ni nada tan grave.

Desde ese día cuando fui niño siempre tuve precaución al cruzar las calles, para que no me volviera a ocurrir lo mismo.

Como un año más tarde recuerdo que estaba en la casa de mi abuela, y por mala persona le quise pisar la cola a la gatita que tenían en la casa, y como a ella no le gustó, reaccionó muy violentamente mordiéndome (¬¬ lo sé, no te puede morder una gata. FAIL para mí ..jaja). Por ese mordisco que me dió la gata, tuvieron que ponerme  las vacunas para la rabia… ¿Cuál fue la lección? Nunca le pises la cola a una gatita blanca y tierna, porque no importa lo tierna que se vea, se defenderá. Así que jamás le he pisado la cola a un perro o un gato.

Así es como cada uno de nosotros desde niños vamos aprendiendo cosas, por medio de ese tipo de experiencias que no siempre son las más felices. Experiencias que aveces en mayor o menor medida nos afectan positiva o negativamente, pero al fin y al cabo, nos van dejando una enseñanza.

Pero qué sucede cuando las heridas y los accidentes no son físicos, sino emocionales, cuando no es nuestro cuerpo el que se hiere, sino nuestro corazón y nuestros sentimientos. Aquí es cuando las heridas y accidentes se traducen a fracasos, frustraciones, desilusiones, traiciones, abandonos, etc. Todas situaciones que nos marcan profundamente.

Las heridas emocionales en ciertos aspectos son muy similares a las físicas, ya que siguen un proceso similar. Al igual que una herida física, está el momento de mayor dolor e impacto, que es cuando recién somos afectados; luego buscamos la curación de esas heridas, muchas veces acercándonos a personas cercanas para recibir sus palabras de aliento y apoyo, otras veces nos aislamos y queremos pasar ese momento desagradable solos. Pero hay ocasiones en que las heridas no son curadas, es ahí cuando al igual que una herida en nuestro cuerpo, comenzará a infectarse y a provocarse algo peor.

Una herida emocional, una herida en nuestra alma, también se comenzará a infectar si no es sanada, los recuerdos cada vez se vuelven más amargos y los sentimientos de rabia, tristeza, rencor, soledad, frustración, comienzan a surgir y a formar parte de nosotros. Se forma una raíz de amargura, nos volvemos personas vulnerables. Evitamos cualquier situación o persona que se parezca a la que nos provocó la herida. Decimos aprender de aquello y haberlo superado, pero al no sanar una herida, simplemente se endurece nuestro corazón y en muchas ocasiones, sin querer, volvemos a provocar en otras personas heridas, con nuestras actitudes, formando un circulo vicioso sin final.

Todos hemos sido heridos y lamento informarte que lo seguiremos siendo, incluso seguiremos hiriendo a otras personas con nuestras actitudes y palabras o con la falta de ellas. Pero hay solo una cosa que podemos aplicar y que es efectiva al momento de querer sanar nuestros corazones, esto es el PERDON. La única manera en la que podemos ser sanos es perdonando y pidiendo perdón, cuando hacemos esto, salen a luz aquellas cosas que estaban escondidas haciéndonos daño, y podemos ser sanados, nuestras heridas son limpiadas, y pueden cicatrizar, sin dejar rastro alguno.

El único rastro que debiera dejar en nosotros una herida es una enseñanza, para aprender a seguir adelante, no aquella mala enseñanza que te hace evitar estar con las personas que te hirieron, no la enseñanza de reaccionar mal frente a las situaciones que te recuerdan los momentos dolorosos. Si me atropelló una bicicleta, o me mordió un gato, no por eso no voy a volver a cruzar las calles, o a andar en bicicleta, o voy a odiar a los ciclistas, o a matar a todos los gatos que encuentre, o voy a dejar de visitar la casa de mi abuela (la dueña de la gata). :)

Las heridas y los accidentes de la vida deben enseñarnos, deben hacernos crecer de la mejor manera, deben ser buenos y no desastrosos para nosotros. Cuando perdonamos, cuando pedimos perdón, demostramos madurez y crecimiento, pero no ese falso “crecimiento” que te hace ser orgulloso, sino uno que te lleva a reconocer tus errores, y a perdonar los errores de los demás.

“Es muy fácil herir, pero muy difícil perdonar” Solo aquellos que se atreven a crecer con capaces de hacer esto último, los demás son aquellos que seguirán viviendo cada día en el circulo vicioso de las heridas.

LA SILLA DE LOS “JUZGADOS”

Un excelente video que nos muestra como muchas veces se ha juzgado a todo tipo de personas en lugar de ayudarlas a salir adelante y cambiar.

Solo nos toca pensar que no somos nadie para juzgar o condenar a las personas. Cuando Jesús se encontro con aquella mujer adultera a la que aquellos religiosos fariseos querian apedrear, él simplemente dijo “quien este libre de pecado, sea el primero en arrojar la piedra”. Enseñándonos que no nos corresponde condenar a nadie, ni Él juzgo a aquella mujer.

MUY JÓVENES, PERO GRANDES LÍDERES

Hemos oído muchas veces que Dios quiere levantar una nueva generación para impactar la tierra, pero él nos usará a nosotros para hacerlo, debemos activarnos y movernos de acuerdo a su palabra.

Si queremos lograr cosas grandes en nuestra generación e impactar a muchos jóvenes, debemos enfocarnos en algo que es fundamental, en levantar líderes jóvenes que hagan parte del ministerio. Es verdad que hay muchos jóvenes prodigios que se destacan del resto, y muchas veces nos gustaría encontrar a ese tipo de personalidades en nuestro grupo juvenil. Pero la realidad es diferente, no todos los jóvenes tienen esa “personalidad de líder”. De hecho la mayoría de los jóvenes y adolescentes no la tienen, pero también día a día esta ese joven que hace cosas y tiene un potencial del cual muchas veces no nos percatamos, ese joven que puede ser una tremenda influencia en otros, con su personalidad, sus dones y talentos.

Lamentablemente aun existen muchas iglesias en donde la participación de los jóvenes no es valorada, escudándose en nuestras debilidades, en la poca experiencia que tenemos, en la falta de responsabilidad o compromiso, y la desmotivación que muchas veces existe. Pero debemos entender que si se trabaja en potenciar a los jóvenes estos pueden hacer grandes cosas.

Recuerdo a muchos de los jóvenes que hoy son parte importante del ministerio Generación Profética, cuando ellos llegaron a la iglesia, y cuando comenzamos a trabajar en el liderazgo juvenil hace un par de años atrás. Muchos de ellos eran tímidos, callados, desordenados, otros no tenían gran potencial a la vista, eran demasiado jóvenes, algunos tenían 13 o 14 años, no habían grandes cualidades que resalten en sus vidas, pero nada de esto fue un obstáculo para Dios, ya que habían corazones dispuestos, que recibían la formación, y no menospreciaban la enseñanza. Y esto es lo más importante para formar a un líder y para que Dios haga cosas grandes en la vida de alguien.

Hoy esos mismos jóvenes que tal ves se veían pequeños ante los ojos humanos, los podemos ver ayudando a otros, tienen sus células, están discipulando, creciendo cada día y han aprendido el amor y la pasión por las almas, por cuidar a cada persona que llega a nuestra red, y creer que Dios puede hacer algo hermoso en cada uno de nuestros jóvenes. Cosas mucho mayores pueden pasar en cada lugar en el que alguien decida moverse y oír la voz de Dios.

Debemos entender que lo primero que tenemos que hacer es llevar a nuestra gente a encontrarse con Dios, a una  relación intima con Jesús, porque esto es lo que les dará amor verdadero por las almas, cuando estamos con Dios nos parecemos a Él. Y esto lo aprenderán si se les enseña, si se les guía, y si estamos con ellos en el proceso. Es muy difícil que alguien aprenda todas las cosas solo, sin que nadie este a su lado ayudándole. Un líder o pastor de jóvenes nunca podrá preocuparse y ministrar personalmente y con frecuencia a cada uno de los chicos de su grupo, porque nuestro tiempo y capacidades son limitados, y necesitamos formar equipo, empezar a construir desde los principios de la palabra, con bases sólidas.

Jesús centro su ministerio en doce hombres a los cuales llamó a un equipo, sobre los cuales derramó su visión y los sueños que el Padre había puesto en su corazón, les enseño a orar, les mostró los principios del reino, les enseño el servicio y el amor por la gente, pero esto no lo hizo con las multitudes, no lavó los pies de las multitudes, ni cenó con las multitudes, sino que se concentró en formar a un grupo pequeño para que extendieran el Reino cuando él ya no esté. Esto es justamente lo que debemos hacer con nuestros jóvenes. Todos necesitamos un mentor, alguien de quien aprender y que nos enseñe y guíe, Jesús es nuestro principal guía y fuente de confianza, pero él también pone personas a nuestro alrededor para hacernos crecer, y no podemos cerrarnos a eso. La juventud de hoy esta carente de modelos y tú te puedes levantar como un ejemplo de vida y de servicio para otros. Un verdadero líder es aquel que forma a otros líderes.

Muchas veces pareciera que el trabajo no es efectivo, que las cosas no funcionan, que los jóvenes se vuelven atrás y son inconstantes, pero si no lo intentamos, si no decidimos invertir en la juventud, nunca veremos ningún resultado positivo.

Es necesario que se levanten grupos e iglesias pastorales, con un corazón que ame a las personas, que quiera ayudar, servir y guiar, que haga discípulos, y se apasione por la juventud. Atrévete a avanzar con el  Dios que se mueve con hombres y mujeres que se mueven.

SI no nos movemos, hay dos opciones, los jóvenes se aburrirán de ser espectadores e iran a un lugar en donde si se les tome en cuenta o se acostumbraran a serlo y tampoco se moverán a ningún lado. Tony Campolo dijo: “Si perdemos esta generación no será porque les desafiamos demasiado; sino porque lo hicimos demasiado poco”

Estamos llamados a ejercer influencia en nuestra sociedad, levantar líderes, a creer  en cada uno de nuestros jóvenes, porque estoy seguro de que Dios sí cree en ellos. Estamos llamados a servir a nuestra generación y a levantar un liderazgo a la manera de Dios.

Puedes ver estos Post También:

CONSOLIDACIÓN, El Corazón de Dios y el Corazón de la Visión Celular.

Las Almas No Son Un Juego.

PUEDES ALCANZAR ESE SUEÑO

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Cuántas veces hemos comenzado a hacer algo y no lo terminamos, en mi caso personal, muchas veces he comenzado a leer un libro que me parecía súper interesante y jamás lo pude terminar, y así pueden haber muchos ejemplos más, de libros incompletos, dietas que duraron menos de una semana, oraciones que olvidaste, un instrumento que nunca aprendiste a tocar, etc.

En nuestra época estamos tan llenos de actividades y la vida es “rápida”, somos una generación que ha crecido rodeada de tecnología e inventos que nos han ayudado a vivir en un mundo acelerado. Todos los trabajos de la escuela los buscamos en Internet, es muy extraño que alguien lea un libro cuando se puede ver la película, o que enciendas la antigua estufa a leña (si es que existe en tu hogar) cuando hay un microondas que en un minuto te tiene el almuerzo listo, o que vayas a la casa de alguien que vive a varias cuadras para darle el recado que se te olvidó, cuando es mucho mas rápido enviar un mensaje de texto, o encontrarlo en el MSN.

Y esto también se aplica a las metas que cada uno tiene en la vida. Muchas veces nos desalentamos cuando vemos que nuestro trabajo no da los resultados esperados, o que demoramos demasiado para alcanzar la meta que nos propusimos. Cuantas veces nos determinamos hacer algo y como no lo logramos a la primera o parece ser demasiado difícil, dejamos de intentarlo. Y la gran mayoría de las personas cargan con una “maleta” llena de metas no alcanzadas y sueños no realizados.

He visto a muchos jóvenes y también adultos en la iglesia que comenzaron a conocer a Dios, parecían tan apasionados por continuar y por vivir en el propósito que Dios les estaba mostrando, asistían a su célula, a todas las reuniones, pero de pronto algo les paso y se cansaron, vinieron las dificultades y junto con ello desaparecieron esas ganas de seguir a Dios.

El problema que tenemos, es que muchas veces creemos que debemos sentirnos emocionados y muy a gusto para avanzar, pero la vida en ninguno de sus aspectos es así, y jamás podremos lograr nuestros sueños si solo estamos dispuestos a avanzar cuando nos sentimos cómodos.

Hay algo que todos debemos aprender a desarrollar para lograr nuestros objetivos en la vida, y es la perseverancia. Esta virtud tiene una cualidad y es que no se desarrolla en la plena comodidad como estamos acostumbrados, sino que se manifiesta en los momentos en que pareciera que nunca lograremos lo que nos hemos propuesto, en los momentos difíciles y de aparente fracaso es en donde debes aprender a ser perseverante, insistente y en donde no nos debemos dar por vencidos.

Leía el ejemplo de Abraham Lincoln que antes de poder ser presidente de los EE.UU. vivió una serie de fracasos que lejos de detenerlo, lo impulsaron a seguir luchando por su propósito:

-1832 Pierde las elecciones para senador

-1833 Fracasa en los negocios

-1835 Murió su esposa

-1836 Tuvo un colapso nervioso

-1838 Fue derrotado como representante a la legislatura

-1843 Perdió las elecciones para ser nominado al congreso

-1848 Perdió por segunda vez la nominación para el congreso

-1849 Su aplicación a la oficina de registros fue negada

-1854 Fue derrotado en las elecciones para el senado por tercera vez

-1856 Perdió la nominación a la vicepresidencia de EE.UU.

-1858 Perdió las elecciones para el congreso

-1860 Conquistó la presidencia de EE.UU.

Fueron 28 años de continuas experiencias que lejos de ser fracasos ayudaron para que su carácter sea formado. Este ejemplo nos demuestra que para alcanzar los sueños se necesita un carácter firme, y una fe perseverante.

No pretendas alcanzar un sueño y pensar que será fácil lograrlo, vendrán las dificultades, y deberás pelear por eso que tanto anhelas. Si Dios te ha dicho que hará algo en ti, no te detengas a la primera, ni a la segunda. Si ya no estas tan emocionado como antes, es el momento perfecto para que Dios forme en ti perseverancia, permite que Dios haga de ti una hombre o mujer persistente.

“corramos con perseverancia la carrera que tenemos por delante” (He. 12:1).

autor

Testimonio del Ex Integrante de Korn, Brian Welch.

En este video Brian Welch,  Ex Integrante de la banda Korn, nos cuenta como fue su encuentro con Dios, y como a partir de este encuentro su vida fue transformada, por un amor que el nunca había experimentado antes.

Me parece que definitivamente Brian Welch es un ejemplo de los tremendos cambios que Dios puede hacer en la vida del hombre en estos días. Muchos creen que es imposible cambiar, o que es demasiado difícil salir de nuestra antigua vida, y nadie dice que sea fácil tampoco, pero para Dios y para el que cree en Él, ¡Nada es Imposible!

BrianWelch