Un mundo de ciegos cómodos

desde el mundo de: tumblr

No es necesario ser ciego para no ver lo que ocurre a nuestro alrededor. Pasan los días, meses y años y seguimos viendo lo que queremos ver, lo que nos interesa, lo que nos conviene y lo que en definitiva no logra incomodarnos en lo más mínimo. Somos seres de costumbres y que por sobre todo siempre preferirán la comodidad y el bienestar propio y con un poco de suerte el de su círculo más cercano.

Somos seres sociales, que pueden hablar, pensar y razonar, pero en toda la creación a la vez somos los más egoístas, los más indolentes ante el dolor y la necesidad del resto de los de nuestra especie. Prendemos la televisión y nos da vergüenza escuchar las noticias, que un hombre mató otra vez a su esposa, o que otro violó a su hija, que alguien más murió a manos de delincuentes o de un miembro de su propia familia. Son noticias tan comunes, que justo cuando creemos que no podría ser peor viene otra y otra más. Y si, si puede llegar a ser peor.

Somos ciegos porque no queremos ver, no vale la pena echarle la culpa a nadie más, ni a una iglesia, ni a las creencias o religiones, ni a la ignorancia, ni a los líderes sociales, políticos, ni a la crianza de nuestros padres, no vale la pena desligar al hombre de su responsabilidad. Somos nosotros mismos los que nos tapamos los ojos para no seguir mirando, porque si no miramos, no nos duele, si no miramos, estamos libres de quedarnos en la misma posición, podemos tomar distancia, y seguir protegiendo nuestros intereses.

 

Mientras no nos saquemos las manos de los ojos seguiremos buscando nuestro propio beneficio, viendo hasta donde esas manos, o vendas, o lo que sea que llevamos encima nos permitan ver. Preferimos seguir creyendo lo que creemos, soñando con lo que soñamos, luchando por lo que nos sirve y nos asegura un futuro mas cómodo, pero no necesariamente mejor. Ahí es donde no quiero llegar. Porque cuando me siento cómodo me relajo, no tengo la necesidad de ir a buscar algo más, ni de ayudar a alguien que lo necesite, ni de preguntarle a alguien como realmente está. Enfrentarse a las necesidades del resto nunca será cómodo, sufrir y entregar algo por los demás será aun menos grato, pero cuán necesario es abrir los ojos en este mundo de ciegos voluntarios, en este mundo de ciegos cómodos.

Esa hipócrita tolerancia

Todos queremos ser tolerantes ahora, decimos que aceptamos al resto, que no se debe discriminar y que hay que vivir en paz y armonía, pero en el mismo momento en el que nos tocan aquello que nos molesta, que nos duele, que nos hace recordar algo desagradable, o que simplemente no se alinea con nuestra forma de pensar, se nos escapa el amor bien lejos y sale a la luz el rechazo y la más grande de las intolerancias.


Pasa todos los días en todas partes, con nuestros hermanos, en nuestro trabajo, en las iglesias, entre las religiones, los estilos de música o de ropa, las clases sociales, los colores políticos y en los gustos, sobre los cuales no hay nada escrito, pero si se llegara a escribir llenaríamos páginas con historias de intolerancia y discriminación a cada rato. De esta misma forma nos herimos, nos ofendemos, nos rechazamos y nos golpeamos explícita o implícitamente unos a otros, con las manos, con las actitudes, o con simples miradas cuando a nuestro lado pasa alguien que no es igual o parecido en algo a nosotros.

Me cansa que todo esté tan lleno de estereotipos, de moldes, de máscaras, nada es lo que parece finalmente y nos vamos engañando a cada minuto por las impresiones que nos causa el resto; esto mismo hace que nos cerremos a conocernos y a ver lo bueno del otro, a ofrecerle lo bueno de mi y a mostrarnos como realmente somos. Terminamos aceptando aquello que de alguna manera se acerca aunque sea un poco a la manera de pensar que tenemos y levantamos un letrero diciéndole al mundo lo tolerantes y buenos que somos, pero la hipocrecía está a la vuelta de la esquina y esos mismos letreros se caerían a pedazos delante del resto si verbalizáramos lo que realmente pensamos de los demás, del compañero, del colega, del jefe, de esa persona incómoda en la familia, del que no se adapta al concepto de belleza que manejamos, del que no cree lo que yo creo, el que no piensa como yo pienso.

Las pequeñas faltas de respeto, las insignificantes miradas de desprecio al que está al lado nos llevan como sociedad a las grandes tragedias, a lamentar y a asombrarnos con los ojos bien abiertos de que nadie está libre de ser golpeado, herido, mal mirado o despreciado por alguien que no piensa igual a uno.

Nos falta mucho aún para ser tolerantes, queda mucho aún para no seguir discriminándonos unos a otros.

No seas un Grinch, Feliz Navidad!!

Al principio eso de hacer el “árbol de pascua”, y de tener que comprar algunos regalos y tener que comer mucho y no poder dejar el sobrepeso igual da rabia, ira, dolor, angustia, desesperación!!! Ok, estoy exagerando como de costumbre; pero es que la navidad tiene ese lado B y algunos años uno se vuelve Grinch, y odia la navidad, pero a la larga como Grinch verde te das cuenta que tiene su cuento si encuentras el amor, es lindo ver luces, y sentir el cariño desbordante de la gente que está a tu lado que aveces se manifiesta en regalos y otras en una linda cena, o en otras ocasiones en un simple abrazo o una mirada de cariño mientras pones la mesa.

Los detalles son los más valiosos en la vida, los que nos sorprenden y guardamos como tesoros en el corazón con el paso de los años (momento cursi). Es que al final no te acuerdas mucho del celular del año que te regalaron o de el juguete cuando eras chico o a falta de juguetes, el par de calcetines, el calzoncillo, o la toalla (regalos Fail). En mi caso, me acuerdo de la infancia con todos los primos en la casa de mi abuela en el campo, me acuerdo de las cenas familiares con mucha gente y me acuerdo de las cenas cuando solo éramos tres en la mesa, de la vez que oramos y le dimos gracias a Dios los tres juntos. Esas son las cosas que nunca voy a olvidar de las navidades que he vivido.

Es una fecha de recuerdos, de compartir, disfrutar, celebrar y todo eso. En realidad yo tampoco creo que Jesús haya nacido en esta fecha específica, pero eso lo dejo para los Grinch anti navidad que no celebran nada. Personalmente no creo que Jesús se enoje por recordarlo, por demostrar amor al resto, por darle gracias por un año más y por hacerlo de forma especial. Al contrario, ojalá todos los días fueran navidad si fueran con ese sentido, en el fondo eso es lo que él quiso enseñar, amor que se muestra en entrega, en humildad, en dar cariño al resto, no por nada fue él quien entregó su vida por amor.

Disfruten, coman arto, abracen a muchos y da los mismo si recibes o no un regalo material, que al final es lo menos importante de esta fecha y de cualquier otra, que lo que se quede sean los detalles y no las cuotas por pagar el resto del año. Y como dijo la senadora designada  y jamás votada Ena Von Baer, que viva la “Fuerza Del Amor”. jaaaahah Ok No!

PS: Besos cariñosos para cada Grinch!

Loco, loco Diciembre.

Quedan re pocos días para la navidad y fin de año y en las calles ya se siente ese aire navideño, específicamente, temperaturas sobre los 25°, y en mi ciudad muchas luces en el centro, estrés de la gente y calor, sobre todo calor. Supongo que el panorama no será muy diferente en otras partes de nuestro Chile.

En estas fechas típico que hacemos ese pseudobalance, en el que los más organizados quizás anotarán lo bueno, lo malo, los logros alcanzados (¿Alguien hace eso?), mientras que el resto de los mortales apenas nos da para percibir aquella sensación interna de “Que onda, son doce meses y no hice nada”, o bien, “era tan fácil este ramo, ¿cómo no entendía nada hace dos semanas?” o bien usted está bloqueado mentalmente y prefiere no pensar. Es que si hay algo que nos sobra en diciembre es la eficiencia, nos enfocamos en lo que hay que hacer y dejamos de lado artas cosas, especialmente los que entramos en periodo de exámenes y blablablá. Nos sobran también las ganas de en primer lugar, volver el tiempo un poquito para atrás y hacer lo que realmente debíamos hacer, o bien, adelantarlo y que llegue rápido el otro año con todas sus nuevas promesas y oportunidades maravillosas.

Por otra parte en este mes nos falta el tiempo, las noches se hacen cortísimas, y lo más importante nos falta la plata, de alguna manera los gastos de multiplican y falta dinero para comprar regalos, para salir, para ir a la playa, para todo, (anoquepobremarginal!)

Diciembre para mi es el mes más loco y terrible del año, no podría verlo relajadamente bajo ningún punto de vista, no puedo, nadie puede ni podrá jamás. Lo lindo es que se acaba el año, que no importa si no regalas nada, se entiende; que si te echas un ramito, es normal, ya fue y el otro años si que te vas a  poner las pilas. Y si el 2011, fue triste amargado y terrible (según esos emos encubiertos), se viene un 2012 en el que todos moriremos quemados, o en las calles durante el verano, o en las salas de clases prematuramente en el mismo mes de enero.

Usted aguántese a la gente sudurosa y las tiendas llenas de seres consumistas, ríase de los viejos pascueros fritos, abra contento su nuevo par de calcetines y su calzoncillo nuevo y ponga la cabeza debajo de la llave (que es rico eso), que ya queda poquito de este loco Diciembre.

Verdadero o Falso

Hay verdades que nos liberan y otras que nos amarran de pies y manos, éstas últimas son las que si salen de nuestros labios o de los de otros, nos matan, nos arruinan, nos destruyen, nos duelen; verdades tan dolorosas que quisiéramos jamás haber nacido para escucharlas.
Pero así es la verdad puede resultar tan tierna y necesaria, pero también tan oscura, tan dolorosa, como espada que se clava dentro de uno o de quien no la quiere escuchar. Es por eso simplemente que cada día nos escondemos tras pequeñas o grandes mentiras, es por eso que se inventan cosas, historias que nunca pasaron, cuentos que hacen que las cosas luzcan menos terribles de lo que son. A veces soy extremista, pero así mismo es la verdad. Mientras las mentiras buscan suavizar lo que somos, buscan no romper lo que intentamos “construir”, la verdad es como un martillo golpeando sobre nuestras cabezas.

Lo más curioso de todo es que la verdad golpea tan fuerte que tarde o temprano se debe saber, y mientras mas se aguanta más fuerte es el golpe. La gente dice que “la verdad siempre sale a la luz”, y es que nadie vive engañado o engañando toda la vida, en el fondo todos conocemos lo que somos, presentimos lo que es el resto, algo imaginamos, algún cuento inventamos.

A la vez las mentiras lo único que hacen es estirar el elástico, ocultar lo que no puede ocultarse eternamente, escondernos tras las máscaras que nosotros mismos vamos diseñando para usar delante de la gente, esperando que nadie note que las llevamos puestas; ironías de la vida son esas.

Al final cada día decidimos si queremos la verdad o la mentira, si estiramos el elástico o nos enfrentamos a lo que somos y también a lo que no queremos ser, ambas opciones con sus respectivas consecuencias. Hay que elegir si sufrir por la verdad o por la mentira, ahí está la decisión de cada quien.

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Me tapo la cara

Me tapo la cara cuando me emociono, cuando me sorprendo, especialmente cuando me pongo rojo por algo, me tapo la cara porque quizas no quiero que me vean, o porque hay cosas más importante que resaltar que mi cara. :)

Ayer fue uno de esos días en los que debí haberme tapado la cara todo el día, fue mi cumpleaños y me regalaron amor de sobra, mi familia, mis amigos y la gente que menos lo esperaba, pero nadie puede vivir con la cara tapada para siempre. Sin embargo, me di cuenta que soy un favorecido y si debiera encontrar al culpable de mi felicidad culparía a Dios sin durar. Él es quien me ha permitido tener todo lo que tengo y me ha dado felicidad. Hoy podría caer en el mismo discurso de siempre y decir que no merezco nada de eso, que soy un malo y muchas veces desagradecido e infiel, y si bien todo eso es cierto, estaría destapándome la cara y enfocándome en mi mismo otra vez, lo que creo que no debe ser.

Me doy cuenta que al final del día lo más importante no es como soy, ni los errores que cometí, me doy cuenta que muy probablemente Dios tiene otra forma de mirar, que ni se acerca a la mía en lo más mínimo. Mientras nosotros miramos las incapacidades, las fallas y lo mal que hacemos las cosas, mientras vemos lo difícil y complicado que se tornan las circunstancias, Dios se empeña en seguir a nuestro lado, hace todo lo posible y provoca una lluvia de detalles que hablan y otras veces gritan diciéndonos “YO ESTOY CONTIGO Y NO TE HE DEJADO” …y al final del día eso es lo que más importa.

Un año más que me tapo la cara!

Fix You, Coldplay: El soundtrack del día.

Vida: Mode On


A algunos les pasará con una canción, a otros con un aroma, una fotografía, un lugar específico, situaciones, objetos e imágenes que quedan marcadas con la huella imborrable de las emociones. Al fin de cuentas nunca nos dejan, a veces recordamos con dolor, otra veces aprendemos a perdonar y recordamos con nostalgia, o incluso con una sonrisa al ver ese pasado que tantas cosas nos provocó.

Las emociones y los sentimientos,  nos diferencian del resto de las criaturas que habitan esta tierra, podemos enamorarnos y llorar de amor, podemos reír a carcajadas, disfrutar cada instante con las personas que para nosotros son importantes, podemos sufrir como pocos seres pueden hacerlo, el dolor no es solo físico sino que llega rompernos el alma. En resumen, podemos sentir, y al fin de cuentas es el regalo más grande.

No podemos no sentir, ni apagar nuestro lado más humano, es difícil no guiarse por las emociones y los sentimientos, y a través de nuestros desaciertos vamos aprendiendo que esto es la vida, que a pesar de todo es un regalo hermoso, para disfrutarlo, quizás no para entenderlo, pero si para aprender, para crecer, para llegar a algún lugar.

Doy gracias de aun estar vivo, porque mientras tenga vida tendré la oportunidad de avanzar.

Difusa realidad

NYC

Siempre estamos percibiendo cosas, pero no necesariamente son las que mejor nos hacen, tampoco se trata de darse cuenta de todo lo bueno y lo malo que nos ocurre, pero tratamos de hacer un gran esfuerzo por mantenernos claros en cuanto a la “realidad”. Aunque en una gran mayoría de las oportunidades nuestra realidad no se asemeja mucho a lo que percibimos, es distinta, y otras veces la distorsionamos, como se diría en otros términos, vivimos una ilusión.

Y las ilusiones pueden hacernos bien o mal, pueden calmarnos un tiempo y hacernos creer que todo está bien a nuestro alrededor, crear el “efecto burbuja de colores” que es el creer que todo está perfecto y que el mundo brilla con destellos maravillosos a nuestro lado. Tanto así que llegamos a no darnos cuenta de lo que sucede afuera de esta burbuja, no entendemos lo que pasa con la gente que nos rodea, todos parecen estar mal, pero yo estoy perfecto. O bien, podemos saltar al otro extremo y pensar que un mundo oscuro y muerto nos rodea, que la gente es toda mala, que nos van a destruir y que nada resulta bien. Pero bueno, los extremos son malos y interfieren nuestro anhelado deseo como seres humanos de conocer la realidad.

Romper la burbuja y mirar hacia afuera no nos hace mal, al contrario, nos daremos cuenta de que no somos los únicos, que hay más que mirar, que no todo brilla como creemos y que podemos empezar a movernos para mejorar algunas cosas. Por otra parte abandonar ese mundo tenebroso tampoco es malo, está bien aprender a confiar, aprender a ver lo bueno de la gente, entender que incluso dentro de mi hay cosas buenas que pueden ayudar al resto. Lo difícil es llegar a este equilibrio. Sin embargo que algo resulte difícil, nunca quiso decir que esto sea imposible.

La realidad cambia para todos, pero hay cosas que nunca cambiaremos y solo nos queda cambiar nuestra forma de mirarla y enfrentarnos a ella.

Cuanto nos ama

Cada vez que me pongo a pensar en cuanto Dios me ama termino preguntándomelo una y otra vez sin encontrar una respuesta definitiva. Solo tengo claro que es demasiado, tanto que no lo podría medir de ninguna manera posible.
En medio de mis errores, de mis fracasos, de mis temores y de lo más oscuro que he pasado en mi vida siempre ha estado Él. No existe nada que impida que se acerque, que me hable, que trate de ayudarme y levantarme cuando me caigo una y otra vez. Aunque yo no se lo pida él lo hace, busca la forma de atraerme, de enamorarme y de enseñarme lo que necesito aprender y es todo esto y más lo que me hace sentirme la persona más amada del universo.

Conocer a  Dios es conocer un amor incondicional, que no es merecido, que no es un amor que se gana haciendo algo, o obteniendo alguna cosa, es gratis, es eterno, es infalible y está disponible para quien lo quiera, para quien lo necesite, para quien lo desee. Por eso aveces no lo comprendemos, estamos acostumbrados a que nos pidan algo a cambio, a que debemos pagar por todo, a que todo es por interés. Pero nunca había conocido un amor mas limpio como el de Dios. Esto nunca dejará de asombrarme.

How He Love Us – John Mark Mcmillan

Bonus: La historia detrás de esta canción:

 

Abúrrete esperando

Estamos tan acostumbrados a esperar a que las cosas sucedan, esperamos las señales, esperamos que alguien llegue, esperamos miles de cosas del mundo, de la vida y especialmente de las personas y nos olvidamos que generalmente las cosas suceden porque algo las causa, no tengo una estadística, pero diría que el 99,9% de lo que sucede es por una causa, porque alguien lo ocasionó, porque existió una provocación, y creo que todos sabemos que es así.

Me pregunto entonces, por qué seguimos esperando cosas de la gente, por qué teniendo en nuestra escencia de humanos la acción y el provocar cosas, seguimos esperando a que todo esté perfecto para actuar, para atrevernos a tomar esos desafíos que a su vez esperan por nosotros.

En la vida hay que dejarse de esperar a que las cosas se den y hay que hacer. Quizás por no movernos es que los sueños se nos van, la pasión se nos apaga, las metas se aburren y se marchan, y ese maravilloso futuro que esperas que un día venga se aburre de esperarte a ti.

Muévete hacia algún lugar, pero muévete y recién ahí muchas cosas comenzarán a suceder!

Somos Instantes

Desde la tarde de este viernes todo Chile ha estado pendiente del desarrollo de lo que primero comenzó siendo la pérdida de contacto con un avión de la FACH que transportaba a 21 personas que trabajaban por el desafío “Levantemos Chile”, entre ellos también personas del consejo de la cultura, equipos de prensa de TVN, y gente de la fuerza aérea. Esta desaparición finalmente terminó siendo un accidente, tras el cual las autoridades informaron que no habrían sobrevivientes.

La noticia está aun en desarrollo, y desde el primer momento rebentó las redes sociales y se hizo presente en todos los medios; aun buscan más cuerpos y algunos no pierden la esperanza y hablan todavía de posibles sobrevivientes. Ayer mientras veía todo esto, (y me imagino como la gran mayoría de los que ha visto esta noticia) me ponía a pensar en lo frágiles que somos, lo reducida que puede ser nuestra vida en un instante; por la mañana estamos llenos de sueños  y de proyectos que incluso pueden ser para beneficio de otros como lo era el desafío Levantemos Chile, que trabaja para la reconstrucción de las zonas más afectadas por el terremoto que afectó a nuestro país el año pasado. Un proyecto noble digno de imitar, pero de un rato para otro la cabeza de dicho proyecto muere, sin prepararse, sin avisar, sin nada más. Es impactante para cualquiera pensar en esto y darse cuenta que cuando llega la noche no sabemos lo que nos pueda pasar o donde vamos a estar.

Es evidente que cada uno de esos proyectos continuará con aun mayor fuerza que antes, que aquellas famiias siempre recordarán a sus seres queridos y que Chile nunca olvidará lo que han hecho, especialmente a quienes más conocimos todos como el animador Felipe Camiroaga.

Todos dicen que Chile es un país de tragedias, pero eso no es lo importante; lo que de verdad vale es saber levantarse de cada una de las cosas que suceden en la vida. No queda más que reflexionar con respecto a la vida, a lo frágil que es. Por la mañana podemos estar llenos de sueños, pero por la tarde realmente no sabemos lo que nos espera, podemos continuar en la carrera disfrutanto cada instante de esta vida, o podemos seguir quejándonos por todo; podemos aprender a amar a la gente que nos rodea y perdonarlos, o bien podemos seguir con rencor en nuestros corazones; quizás podemos acercarnos a Dios y al propósito que tiene para cada uno de nosotros o no; pero cada uno decide como vive su vida y lo que queda de ella. Esta gente decidió trabajar por un Chile mejor cuando muchos se olvidaron de los afectados por esa tragedia.

“Cuando no sepas qué hacer, levántate temprano

y mira el amanecer, el sol sale todos los días.”

Tweet de Felipe Cubillos – Desafío Levantemos Chile

Fuerza a esas 21 familias y a esos amigos que perdieron a alguien especial.